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Pupilas

 

Unidas nuestras manos

dejando volar el deseo.

El amanecer de las  pupilas se torna

de un intenso brillo verde mar.

Sublimes los cuerpos en una nube,

donde ninguno de los dos

hace nada por despertar.

Inyéctame tu aliento en mis venas

porque es el aire que respiro .

Toma tú mis labios hasta que por

ensangrentados ya no puedas besarlos.

Despójate de tus recuerdos infaustos.

Convirtamos lo inerte en vida.

Ámame despacio y con dulzura.

Gravemos este instante en nuestras retinas.

 

 

 

A.G.