Dicen que venimos a luchar

y perfeccionar nuestra alma.

Ojala sea ese cometido y

no quede todo en vano y en un suspiro.

Que triste de lo que se va

y que alegría de lo que llega,

porque en eso consiste la vida.

Levantarse cada vez que se cae,

luchar si cabe con más ahínco,

mirando al frente sin miedos

sin temor a lo desconocido.

Cruzando las barreras de la inteligencia y

prepararnos para ese viaje que

más tarde o temprano llegará.

Ojala sea ese el cometido,

y no quede todo en vano y

en un suspiro.