Cuando se esconda el sol
viendo mí sombra sobre la arena

con luz tenue y casi a oscuras,

ocultándose por el horizonte

la belleza del ya casi muerto día.

Invadiendo mí silencio de soledad

ya no veré mis pisadas,
borradas por las olas tras mis pasos.

Esperaré que salga la luna llena
haciendo patente mí joven cuerpo
haciéndome grande sobre la mar
reconociendo en cada momento
que nunca jamás, volverá mí
amada juventud.

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