No quiero más alfileres en mi boca,

que cosan mis palabras ni aun con hilo de oro.

Esperando pacientes que cicatricen

las heridas que siguen abiertas.
Dibujar tú rostro en mi mente,

besar tú boca en mis recuerdos,

cogerte la mano cuando tenga miedo,

abrazarme fuertemente a tu pecho,

más una fuerza me empuja a no callar

que te sigo queriendo.

 

A.G.