La cita que está escrita en el cuadro, dice:

 

La libertad es algo que sólo en tus entrañas

bate como relámpago.

                  Míguel Hernández

 

Ufff. Cuantas emociones y sentimientos he experimentado en la ciudad de Elche. Ha sido una experiencia como ninguna hasta ahora. Poetas, Pintores y personas del buen vivir, jejeje, se concentraron en la presentación que tuve el gran  honor de hacer en la umh. Diminutivo como llaman a la Universidad Miguel Hernández.

Empezando por Antonia Baeza mí amiga Pintora, que me esperaba en la estación con emoción y nervios, recibiéndome con mucha alegría y también con muchas ganas de abrazarnos las dos.

Después de desayunar juntas en una cafetería, nos pusimos las pilas aunque yo llegué cansada, pero inquieta por hacer cosas, nos esperaban en  La Radio, me hicieron una foto a mí con el libro y me entrevistaron.

 

Es curioso lo que experimente; es bajar del tren y no se muy bien porque pero me siento como si hubiese llegado a casa. Me siento a gusto, son amables cariñosos, personas maravillosas con las que me identifique desde el mismo día que nos conocimos. Sé que parte de mi persona está aquí y cuando me voy algo me dice, espero tú vuelta.

El resto del día transcurrió con amigos, besos y alegrías. Colorido cuadro de emociones digno de pintar Antonia Baeza.

A la mañana siguiente por cosas del destino o tal vez porque así debía de ser, Toña como cariñosamente le llamamos todos y una servidora, tuvimos que ir a Orihuela por cuestión de recoger una prenda que había encargado a una tienda, mientras íbamos llegando, algo me decía que tenía que visitar la casa de Miguel Hernández. Dicho y hecho.

Había varias excursiones de niños para visitarla y también personas de otros países paseaban por la explanada previa a la entrada. Lo más probable es que formen parte de las excusiones programadas, pensé.

Nosotras nos encaminamos a la entrada más rectas que un hilo, un señor muy amable nos preguntó si deseábamos saber algo que se lo preguntaremos. 

Toña, me presento como la escritora de Valencia y el señor muy amable me estrechó la mano y se dispuso a contarnos cosas de la casa y de la persona de Miguel Hernández. Yo sólo quería poder quedarme a solas en alguna de las estancias para charlar con él y vaya si charle. Una gran fotografía presidía en la entrada.

Tuve ese momento que deseé. Me encaminé a su retrato, y sentí un halo de calor recorrer mi columna haciéndome sentir una alegría inmensa poder estar compartiendo sensaciones no terrenales, soy totalmente consciente de que fue una conexión distinta a las que ya he tenido en otras ocasiones con otras personas que no están aquí físicamente. Es tan irracional como que yo estoy viva y él no está muerto. Pero así sucedió.

 

¡Bienvenida a mi humilde casa Ana, tú casa.

Así que presentas esta tarde un libro en la Universidad, de lo que más me alegro. Es una gran alegría que hayas elegido este sitio en particular.

¡Hola Miguel!, pude exclamar.

El placer y el honor es mió._ Respondí

Desearte suerte sería desearte algo que no tienes, y tú has nacido con ella la  llevas adherida a ti.

La libertad que no tuve yo, la tienes tú, haz uso de tan merecido don allá donde vayas.

Esta tarde estaré escuchándote muy atentamente, aunque no me veas, sabrás que estoy ahí, contigo..

¿Cree que lo hago bien? -Le pregunte.

¡Claro que si !- nunca dudes de ti Ana, para ello ya están los demás.

¡Nunca oprimas tú saber, decir, ni estar, la libertad que tú tienes te hace ser diferente!

Gracias._Alcance a murmurar con voz entrecortada.

Hasta dentro de un ratito, me dijo;  para ti son horas, para mí tan sólo unos segundos.

 

Alargue la mano hacia el cuadro, y acaricié su rostro, note como me resbalaban lagrimas y mis ojos dejaron de ver con claridad por unos instantes. Acto seguido Toña me hizo esta foto. De ahí la cara triste que tengo, que lo corrobora

Solo sé que en todo el día restante noté un calor en todo mi cuerpo de bienestar y felicidad.

Acto seguido me llamaron.

 

Corriendo y todavía extasiada por tal acontecimiento, nos fuimos. Teníamos las horas programadas y no podíamos perder tiempo.

La presentación, maravillosa que me habían preparado tanto José Esteve Rico como Mati Secretaria del rectorado de la Universidad, e interviniendo también Antonia Baeza como la autora de la portada; fue todo un éxito.

Como ya he dicho al principio, me siento bien en Elche porque me hacen sentir bien, el clima, las personas, mí gente todos hacen que quiera y desee volver. Yo también os quiero. Te quiero Elche.

 

Continuará.

 

 Ana Giner

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