Deja que entren los rayos de sol

para que pueda secar tus lágrimas derramadas,

no encarceles al corazón para que en él

se adhiera las ilusiones y esperanzas.

 A.G

Por si no tenía bastante dolor con la muerte de Minina, mi gatita, otro duro golpe he tenido en el día 11-01-07

 Llegados a este punto me veo en la necesidad de escribir estas palabras que nacen desde la más profunda desilusión y al mismo tiempo de esperanza, de cómo funciona nuestro sistema en cuanto a enfermos se refiere. Desilusión porque no me esperaba tal noticia y esperanza porque sé que algo bueno saldrá de todo este dolor y sufrimiento. Estoy segura de ello. No sé de donde saco tanta fortaleza, ganas de vivir  y de seguir luchando con lo que estoy pasando.

Tengo que avisar que no es ni compasión ni pena lo que en mis palabras voy a trasmitir sólo las injusticias que día a día se cometen en la vida, sé que hay muchas injusticias pero permitirme que cuente abreviándola la mía.Pero al mismo tiempo me pregunto,  pero ¿que hay justicia en la tierra? Necesito pensar que sí por el bien de mi salud mental y física.

Hace tres años el 3 de agosto del 2003, caí enferma, tras un periodo largo de médicos sin saber que era lo que me pasaba, di con un neurólogo que me dijo que lo que tenía era Fibromialgía acompañada de Fatiga Crónica casi todo empezaba a encajar, de ahí el inmenso dolor que siente mi cuerpo se agrave y de la misma tensión el agotamiento haga acto de presencia convirtiéndose en cansancio asta llegar a la perdía total de mis fuerzas y casi del conocimiento, acompañado todo ello de temblores, nauseas, mareos, gastroenteritis, incontinencias perdida de peso, llegue a pesar 40 kilos, ataques de pánico, por no saber como parar aquello y un acompañamiento de síntomas indescriptibles para mi cabeza y comprensión. Caí en una depresión evidentemente, era inevitable. Una pena enorme de no poder abrazar a nadie porque ello me supone un  dolor inmenso seguido de un agotamiento al que yo siempre le he llamado (como si alguien me quitara la energía y  la vida de mi cuerpo). No voy a explicar más porque con tan sólo pensarlo me da algo. Pero seguro que quien este pasando por lo que yo entiende perfectamente de que estoy hablando. 

Tras unas cuantas veces ir a urgencias con ataques de ansiedad, mi médico vio que era necesaria la baja  por enfermedad laboral,  puesto que no tenía fuerzas ni para coger una escoba ni casi podía tenerme en pie, mucho menos para realizar mi trabajo con la dignidad y esfuerzo que mi trabajo requería ya que mi trabajo es de comercial, todo el día estaba subiendo y bajando del coche, carretera, atendiendo a los clientes, teléfonos, contratos etc.…Un estrés insoportable para una enfermedad tan imprevisible como esta, y más que mi trabajo estaba al volante de un coche y ponía en peligro mi vida y por supuesto la de los demás. Estuve 18 meses de baja, la mutua me propuso que pasara tribunal médico para que me evaluaran ya que no mejoraba mi estado de salud.Me lo denegaron alegando que sí reconocen que tengo todos esos síntomas pero no son suficientes y que soy apta para el trabajo, al cabo de dos meses volví a pasar tribunal médico y volvieron a denegarla.

Ya sólo me quedaba ir a juicio, el día 14 de diciembre del 2005 se celebró, el 23 de febrero salió la sentencia favorable a mi persona, gané el juicio. Pero la Seguridad Social interpuso un recurso a dicha Sentencia y entro al Tribunal Superior de Justicia el 12 de diciembre del 2006. Estamos hablando ya de 3 años de calvarios y angustias, de no saber que te va a deparar  ya que mi  situación está en sus manos.

El 11 de Enero de este año a las 5 /30 de la tarde me comunicaba mi abogado la resolución del Tribunal Superior de Justicia que para su sorpresa y seguida de mi decepción se me había denegado, ósea que sigo estando apta para trabajar según la SS. ¿No es deprimente?

No se si decir injusticia o utilizar otro calificativo, pero en definitiva yo me he quedado enferma y desamparada y sin posibilidad de la Seguridad Social encuentre una cura o solución para mi enfermedad. Lo que yo sigo sin entender es para que pagamos  una Seguridad Social, si cuando realmente la necesitas ponen todas las trabas imposibles aun cuando la realidad se impone en negar una enfermedad en un empeño en anular y ofender a los enfermos, cuando somos nosotros lo que hemos cotizado año tras año con nuestro  trabajo para poder  ser respaldados, ¿y como nos respaldan? rechazando enfermedades que por su desconocimiento dicen que no son un impedimento para desempeñar un puesto de trabajo.

No quiero meterme con nadie ni ofender a ninguna persona ni mucho menos a ningún enfermo como yo, pero creo que sería más lógico que la Seguridad Social de este País atendiera como es debido a sus afiliados, a los que hemos cotizado por obligación en este País, y no a proporcionar operaciones a personas que vienen de otros Países estableciéndose en España para que les salga gratuita una operación de prótesis de cadera o  operaciones más graves, son millones de Euros lo que invierten en prótesis y operaciones de personas que nunca han cotizado en nuestro País y como en el suyo es medicina privada aprovechan en que en España es gratuita y no se le niega asistencia a nadie, tan sólo empadronándose ya se obtiene Seguridad Social gratuita. Lo cual me parece una estupenda idea y honra a este País, pero sin desatender a los que ya vivimos en él y me repito hemos y seguimos cotizado para casos como el mío para poder tener un sustento ya que es imposible desempeñar un trabajo las 8 horas requeridas en cualquier empresa. No pido nada que yo antes nos haya pagado, no es un regalo ni un favor, tan sólo que se nos reconozcan que hay una enfermedad que aunque los médicos no sepan de donde nace está ahí y es latente, y no nos dejen al margen, ni  como si con ellos no fuera la cosa.

Bien tan sólo me queda llevar mi caso al Supremo, con lo cual tengo que hacerme a la idea de que dentro de unos 2 o tres o cuatro años saldrá la sentencia definitiva e irrevocable., claro que existe la posibilidad de ganar porque la de perder esa ya la tengo, pero tengo que pensar en que alguien del Supremo tenga consciencia y  vea que esta enfermedad si es un impedimento a la hora de realizar cualquier trabajo y gane, entonces sentaría Jurisprudencia es decir sentaría un precedente a esta enfermedad, con lo cual estaría reconocida, hecho que ahora no sólo no la reconocen sino que ponen en entredicho su existencia. Mientras no se de que quieren que viva, bueno si sé, dicen que soy apta para trabajar, quieren que desista y me ponga a trabajar y así poder seguir cotizando.

Espero no haber ofendido a nadie con mis palabras, no es mi intención, tan sólo hacer publica mi situación en un grito de desesperación por no saber que hacer ni a donde ir ni a quien recurrir, el hacer publico mi caso me sirve de válvula de escape a toda esta angustia de ver como una de las instituciones de mi País a la que he cotizado con mi trabajo y esfuerzo me da la espalda y me deja desamparada.

Si con una sola palabra que he escrito he podido ayudar a alguna persona, me doy por  más que complacida el hacer publica esta parte de mi vida que algunos ya sabían pero otros no.

Tan sólo le pido a mi Dios, al Cosmos, al Sol, a la Luna y a todo el Firmamento que nunca llegue a desfallecer, que me ayuden a tener fuerzas para aceptar todo lo que no puedo cambiar. 

 

Ana Giner