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Dejaste en mi alma herida,

una ventana abierta,

con esperanzas que esperaría.

 

Vagaste por tierras extrañas,

olvidándote volver.

 

No tardes, no hagas larga tu estancia,

los días son tristes

y las noches frías y eternas.

 

Se acercan nuevos vientos,

con paso, firmes, serenos.

 

Date prisa porque quizás

cuando vuelvas no encuentres la entrada.

 

 

A.G