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Sentir

 

Apoyada en la ventana espero a tu regreso, mi mente se abandona a los sentidos,

me dejo llevar por los recuerdos de las noches que pasamos juntos,

entregando lo mejor de nosotros. Aunque era la primera vez, fue como si

nos conociéramos de toda la vida, la pasión de tu cuerpo viril, la hermosura

de la encontrada inocencias de los dos.

 

Tus ojos fijamente en los míos entendiendo con risas entrecortadas lo que

expresaban nuestros cuerpos juntos, era un lenguaje de felicidad, de fuego

mezclado con pasión y de irremediablemente abandono a los sentimientos.

 

Pero no quiero que mi mente viaje en los deseos, ni en los recuerdos,

quiero tenerte, sentirte, saborear la miel  que me producen tus besos,

que tus manos vuelvan a acariciar mi piel haciéndome saber que sigo viviendo,

deseo con toda la fuerza de mi ser saber que aunque yo me encuentre a unos cuantos

kilómetros de tu orilla lo cual es un impedimento, cuando nos volvamos a ver,

sentir que todavía podemos juntos tocar el cielo.

 

A.G.