Una Historia

 

 

 

 

Ella no podía creerlo, otra vez estaba pasando; eran otros días, otras sensaciones, otras palabras, le pidió su teléfono y ella se lo dio complacida llevada por la emoción del momento, ¿Qué reflejaba ella? escribían a través de una maquina, y sin embargo era otra voz, él no era él, era otra persona diferente. Solo hacia  un par de meses que hablaban, pero era como si toda la vida se conocieran, hablaban de la vida, de los sentimientos, de todo lo relacionado con las personas, de la libertad en los sentimientos, hablaban de él, de ella  y poco a poco se fue estrechando un vinculo de confianza profunda, de respeto, de honestidad, de libertad en las palabras, de sinceridad por parte de los dos, se daban los buenos días, las buenas tardes y también las buenas noches y entonces cuando ya no quedaba nada por contarse, sucedió; le decía cosas bonitas esas cosas que a toda mujer le gusta oír y ella lo sentía en lo más profundo de sus entrañas, no sabía el porque pero allí estaba alojado otra vez ese sentimiento y esa sensación de calor, que la recorría por todo su cuerpo.

Él quería verla y los dos  tenían miedo, ¡otra vez no!, se decía ella, pero algo podía más que su negación y no era falta de amor ni tan siquiera de soledad, estaba llena de todas ellas, pero algo le decía ¿porque no?, quería volver a sentir, lo que sintió la vez pasada. ¡No será igual porque no es la misma persona, ni su cara, ni sus manos, ni tampoco su cuerpo!.

Ella quería también lo deseaba aunque a él no se lo decía, sabia que él estada esperando que ella se lo dijera también. Esa noche fue distinta, diferente, estaban tan emocionados los dos que no pudieron callarse y se llamaron  quedaron en verse; él le dijo que estaba nervioso y muy emocionado, nunca había sentido ese deseo tan profundo de estar con una mujer y ella le respondió con un gracias……

Había sido sincera y se lo dijo a él, ella sí había sentido ese sentimiento de deseo tan profundo con otra persona y no hacia mucho tiempo, pero no de la misma forma esta vez era diferente, todo era diferente en este momento.

Él lo entendió.

Acordaron que cuando pasaran las vacaciones del verano se verían, puesto que había algunos inconvenientes hacerlo antes, no me importa le dijo él, esperaría lo que hiciera falta, la deseaba tanto que no podía casi ni respirar de la emoción  y así se lo trasmitió a ella.

Se dijeron que no importaba nada, solo ellos dos y lo que sentían mutuamente,

el  deseo de estar juntos y luego, no existía un luego era un toda una sucesión de lo que ya estaba siendo, habían obstáculos por las dos partes pero que más daba eso, no iba a sufrir nadie, solo querían disfrutar de lo que sentían, de sentirse hombre, mujer, de sentirse vivos, se dejarían llevar, solo eso …..Así de fácil y de sencillo.

Se despidieron con un;

Hasta mañana buenas noches que sueñes conmigo, le dijo ella.

Buenas noches, lo aré aunque también ya lo hago despierto,

le contestó él……………

 

 

       Ana G.