Amigo mío

 

 

Ve y dile que le quiero, que siento esas mariposas revolotear en mi cuerpo,

pero que lamento profundamente no estar enamorada de él, por más que lo intento,

dile que sé que en sus horas de soledad, siente el deseo de sentir su piel pegada

a mi piel, y fundir los dos cuerpos en uno.

 

Dile que sé que cuando su cama queda vacía, busca el olor de mi cuerpo,

qué se abraza a la  almohada en busca de mi sexo, qué busca,

mi boca insaciable de sus besos, de mis manos que acaricien su cuerpo,

qué solo le consuela mi ausencia pensar que tal vez,

volvamos ha sentir lo que sentimos en aquella habitación del deseo,

sé que se queda dormido mirando mis fotografías.

 

Dile también que no me arrepiento,

que no hay tristeza, ni amargura, que soy feliz,

qué lo que vivimos los dos no fue una historia soñada sino vivida,

qué no importa su indiferencia porque sé que es fingida,

qué comprendo su miedo y también el porque de su desiria. Que no hay explicación lógica para que no podamos seguir siendo amigos.

 

Dile, que sé que sus pensamientos le traicionan, le ponen a prueba, y le engañan,

qué se resigna ha escuchar su corazón y divaga entre los recuerdos,

en sus noches más oscuras, en busca de saciar su cuerpo.

qué sin querer me instalé como una ocupa en su mente y en su vida.

Ve amigo mío y dile también  sé qué no me olvidara en mucho tiempo.

Todavía.

 

Ana G.