Reflexiones

 

 

 

 

      Algunas personas nos cuesta crecer, aprender de los errores y a evolucionar en la vida lo que ha otras que ya las dan por aprendidas; o por innatas a una/o mismo.  Por mucho que nos empeñemos en quedarnos donde estamos del tramo de la vida, la vida misma te pone a prueba poniéndote a personas y situaciones para que reaccionemos ante ellas, pero ni por esas reaccionamos. Si no nos gustan o nos hacen desviarnos del camino que uno/a se había planteado como forma y habito de vida, ¡ah!, ahí es cuando viene el problema y es más fácil girar la cara para el otro lado que enfrentarse a lo que suponemos que nos va a coaccionar, unos la llaman rutina, otros su parcela, otros les gusta vivir así, y otros les dan el bonito nombre de “Libertad”.

Y yo me pregunto ¿Donde está esa libertad, si una persona no se permite el lujo de hacer y sentir lo que le de la gana con quien quiera?. ¡Digo yo!.

Pero no; se prefiere negar antes que sentir, de retirarse antes de que sea demasiado tarde, de terminar lo que no se ha empezado y nos escondemos en nuestro caparazón para saborear ese pánico escénico que nos descoloca y no se sabe muy bien el porqué de ese terror a esa manera de decir ¡que horror voy ha perder mi libertad!, ¿se pierde la libertad de verdad viviendo o haciendo lo que a uno/a le guste?. Bueno no somos perfectos, pero deberíamos intentar escucharnos más a nosotros mismos, antes de ir propagando que se es una persona estupenda y maravillosa que sabe escuchar a los demás.

Pues disfrazarnos y ponernos una careta de personas enrolladas y a la moda para los demás se nos da muy bien a todos. Pero cuando se trata de uno mismo la cosa cambia.

En fin, que nunca estamos contentos con lo que tenemos, es más ahora por lo que he podido escuchar en la calle se lleva el decir la palabra “Genial”, a cualquier cosa o persona, sea la que sea, todo es genial. ¡Genial!, ¡ah!, pero e ir a la moda, y siendo así se puede.

Nos hacemos cabalas de muchas cosas inciertas en la vida y no nos preocupamos en absoluto de que a veces podemos dañar a alguien con solo una palabra, complicamos las vidas nuestras y la de los demás más de lo necesario, cuando la vida de por sí ya lo es.

 

Esto es un adelanto de reflexiones que prometen y continuarán……………